

Estas fotografías evidencian lo peligrosa que son las celebraciones que realiza la comunidad en el hemiciclo del Teatro Municipal luego de grandes alegrías deportivas. Lamentablemente la pasión y la uforia impide reflexionar sobre los siniestros que ocurrian si una bengala o un cuete cae en los techos o en el interior del Teatro Municipal.
El teatro es un recinto de alta combustión, madera reseca con más de 120 años de estar expuesta al sol, por lo tanto los cuetes, cigarrillos, bengalas que se lanzan sin medidas de seguridad atentan contra el Monumento Histórico y Patrimonio Nacional en el cual el gobierno y el municipio están invirtiendo millones en su restauración. Cosa aparte es la gran cantidad de basura, exceso de envases de bebidas alcohólicas y de orín en cualquier parte de las puertas del teatro y el enorme contingente de trabajadores más el personal del teatro que deben a primera del otro día limpiar para dar buena imagen de ciudad. Iquique es una ciudad de madera, nuestro teatro un orgullo y cualquier situación irresponsable causaría gran daño a nuestro patrimonio. Los bomberos debieran estar atentos y presnte en estas manifestaciones públicas. Más vale prevenir que lamentar, ya pasó una vez ...